sábado, 23 de agosto de 2014

El escritor y su ortografía


Todo escritor debería preocuparse y ocuparse de su ortografía y gramática. Porque los lectores que leen bastante son también personas que reconocen faltas de ortografía al primer vistazo.

Es cierto que los/las editores tienen entre sus labores corregir los errores de ortografía, para que el libro resultante tenga una calidad estándar y pueda salir a la venta. Y mientras menos errores tenga el manuscrito, más rápido es el trabajo de corrección y más feliz es el editor/a.

Es normal que un editor/a rechace un manuscrito por sus faltas de ortografía, debido a la cantidad de trabajo que representa. Y tal como explicamos en la verdad nº7, "los editores buscan excusas para dejar de leer y tu misión es evitar que las encuentren".

Algunos errores son irrelevantes en términos de edición, como acentos de más o de menos, esos se pueden corregir fácilmente antes de pasar el libro a producción. Pero hay otros horrores ortográficos que son decepcionantes, en términos de calidad literaria.

Un editor también puede rechazar a un autor por las faltas de ortografía que despliega en público.

Sí, es lamentable. Porque la ortografía no dice nada de la historia ni de sus personajes, solo dice que el autor no tiene el mínimo cuidado con lo que escribe y eso, para mucha gente, es una radiografía de quién es ese autor en el mundo real.

Un lector informado no tomaría en cuenta la obra de este autor que publica espantos en Facebook, aunque se hayan corregido todas las fallas ortográficas en la novela y sea una maravilla.


Si el autor escribe así en Facebook, ¿cómo será su obra? ¿Estoy dispuesto, como editor, a tolerar que el autor boicotee las ventas del libro con sus horrores ortográficos desplegados en público?

En Monstruito Editores confiamos en los autores que ponen cuidado en los aspectos formales de lo que escriben, y que trabajan sobre sus manuscritos antes de enviarlos a la editorial. Si se trata de tolerancia, podemos tolerar una falta de ortografía por cada mil palabras del manuscrito, como regla general. Es normal que un autor, incluso el más cuidadoso, deje pasar errores de vez en cuando.

Para el caso de los autores que publican faltas de ortografía en redes sociales, horrores ortográficos, nos reservamos la opinión y preferimos resolverlo caso por caso.